Hoy estoy vencido, como si supiera la verdad. Hoy estoy lúcido, como si estuviese a punto de morirme y no tuviese otra fraternidad con las cosas que una despedida, volviéndose esta casa y este lado de la calle la fila de vagones de un tren, y una partida pintada desde dentro de mi cabeza, y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos a la ida.
Me he levantado temprano, he tendido, he tomado infusiones, he repartido curriculum, he ido a la AJE a apuntarme y finalmente fui a la Filmoteca a ver un documental "Iván Z".
"Todo aquello que no haces por costarte trabajo, debilita tu voluntad; todo aquello que realizas costándote esfuerzo, fortalece tu voluntad"
KARMA YOGA. Yoga de la acción
"Cada momento es bueno para crecer en conciencia; incluso las rutinas deben hacerse conscientes, porque entonces lo rutinario se eleva al rango de sublime."
El Karma Yoga es intensificar la atención en el momento presente y elevar el nivel de conciencia a través de la acción. Es una forma de meditación dinámica en la que el adepto se implica totalmente en la acción mientras interiormente permanece desidentificado.
En el Karma Yoga se realiza el trabajo cotidiano con el máximo de conciencia y entrega, manteniendo al mismo tiempo un desapego respecto a los resultados. De esta manera el trabajo deja de ser una carga para convertirse en una especie de juego que se disfruta plenamente.
En el Karma Yoga se deja de ser el protagonista de la acción para pasar a ser un instrumento, a través del cual la acción sucede.
Mediante el Karma Yoga se llega a una confrontación con los propios conflictos y condicionamientos, los cuales se manifiestan de froma que pueden ser reconocidos y resueltos.
La actitud primordial del karma yogui es el espíritu de servicio, la entrega y el desapego. Dichas cualidades van instalandose paulativamente en el practicante hasta que llegan a ser algo natural y espontáneo.
Cuando se vive plenamente el Karma Yoga desaparece el sentimiento de individualidad y el ego es trascendido por completo.
Hoy estoy vencido, como si supiera la verdad.
ResponderEliminarHoy estoy lúcido, como si estuviese a punto de morirme
y no tuviese otra fraternidad con las cosas
que una despedida, volviéndose esta casa y este lado de la calle
la fila de vagones de un tren, y una partida pintada
desde dentro de mi cabeza,
y una sacudida de mis nervios y un crujir de huesos a la ida.
A.
Me he levantado temprano, he tendido, he tomado infusiones, he repartido curriculum, he ido a la AJE a apuntarme y finalmente fui a la Filmoteca a ver un documental "Iván Z".
ResponderEliminarA.